La Organización Mundial por la Paz (OMPP/WOFP) presentó el lanzamiento del concurso infantil por el Año Nuevo Chino, en el marco del programa Pequeños Embajadores de Cultura por la Paz, iniciativa que fortalece la amistad cultural entre México y China colocando a la infancia en el centro del diálogo intercultural.

El evento se realizó en la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, con la presencia de representantes diplomáticos, organizaciones culturales y familias. Asistieron el Ministro Consejero de la Embajada de Costa de Marfil en México, Excmo. Sr. Koudou Dhadhi Justin; el Embajador de la República Islámica de Irán en México, Excmo. Sr. Abolfazi Pasandideh; y Héctor Garduño, presidente de la Sociedad Mexicana de Caricaturistas y del Museo de la Caricatura, quien formará parte del jurado del concurso.
Durante la conferencia inaugural, la directora de Cultura de la OMPP, Laura González Espinosa, presentó la pintura recreativa del caballo con motivo del Año Nuevo Chino, destacando el valor del arte como puente entre naciones

“La cultura es uno de los primeros lenguajes de la paz. Cuando una niña o un niño crea y conoce otras culturas, siembra respeto y entendimiento desde la infancia”, expresó.
Asimismo, subrayó que el concurso busca consolidar un programa educativo con continuidad que acompañe a niñas y niños a través del arte, la cultura y el diálogo intercultural.
La jornada incluyó actividades recreativas alusivas al Año Nuevo Chino, espacios de convivencia, diálogo con invitados especiales y participación del Comité de Seguridad de Chinos en México, así como de la asociación de catrinas contemporáneas, integrando elementos simbólicos de ambas culturas.
El cierre estuvo marcado por un espectáculo de Kashery y el tradicional baile del león chino, símbolo de prosperidad y buenos augurios, enmarcado en un mensaje de promoción de los derechos humanos y la paz.
La OMPP/WOFP reiteró su compromiso con la construcción de paz global mediante la cooperación internacional, el desarrollo sostenible y la cultura, consolidando espacios donde la infancia se convierte en motor de entendimiento y armonía entre los pueblos. Tanto el concurso como el programa se realizan en conjunto con el Museo de Caricatura y Chino para niños, fortaleciendo así la participación cultural y educativa de la niñez.
