Margaret Atwood, nacida el 18 de noviembre de 1939 en Ottawa, Canadá, es una de las escritoras más influyentes de la literatura contemporánea. Su infancia transcurrió entre los bosques de Quebec y Ontario, donde el contacto con la naturaleza moldeó su imaginación y sensibilidad, elementos que más tarde se reflejarán en su obra. Hija de un entomólogo y una nutricionista, creció en un entorno poco convencional que le permitió desarrollar una mirada crítica y creativa desde temprana edad.
Estudió en la Universidad de Toronto y posteriormente en Radcliffe College y Harvard, especializándose en literatura inglesa. Su carrera literaria comenzó en 1961 con la publicación del poemario Double Persephone, y desde entonces no dejó de escribir, explorando poesía, narrativa, ensayo y hasta literatura infantil.
Su obra más reconocida, El cuento de la criada (1985), se convirtió en un clásico distópico que retrata un régimen autoritario donde las mujeres son reducidas a su capacidad reproductiva. La novela, adaptada en televisión y teatro, se transformó en un símbolo del feminismo y una advertencia sobre los peligros del autoritarismo. Otros títulos como Alias Grace (1996), basado en un caso real de asesinato en el siglo XIX, y la trilogía MaddAddam (2003-2013), que combina ciencia ficción con crítica ecológica, consolidaron su prestigio internacional.

Los temas recurrentes en su obra incluye la defensa de los derechos humanos, la crítica a los sistemas opresivos, el feminismo y la ecología. Atwood rechaza ser llamada “profeta”, aunque muchas de sus visiones literarias han resultado inquietantemente cercanas a la realidad contemporánea.
A lo largo de su carrera ha recibido premios internacionales, entre ellos el Booker Prize en 2000, y doctorados honoríficos de diversas universidades. Su obra ha sido traducida a más de 30 idiomas, reafirmando su lugar como una voz global. Incluso en sus más de 85 años, continúa escribiendo y reflexionando sobre el mundo, como lo demuestra su reciente autobiografía Libro de mis vidas, donde repasa su trayectoria personal y creativa.
Margaret Atwood es, en definitiva, una autora que ha trascendido fronteras y generaciones. Su vida y carrera son testimonio de creatividad, compromiso social y visión crítica, y su legado sigue inspirando debates sobre feminismo, política y ecología en todo el mundo.