
En el marco del Foro de Davos 2026, la propuesta de crear una “Junta de Paz” —un organismo de supervisión internacional diseñado para administrar zonas de post-conflicto— ha generado un debate profundo en la agenda global. Mientras las potencias centran su atención en la estabilidad administrativa y económica, desde la Organización Mundial por la Paz (OMPP), planteamos una interrogante vital: ¿Puede la paz ser administrada desde el exterior o debe ser cultivada desde la raíz social?
1. El Concepto de la Junta de Paz: Entre la Logística y la Realidad
La propuesta de Davos se basa en un modelo de gobernanza transitoria. Su objetivo primordial es intervenir en regiones donde las instituciones locales han colapsado para gestionar la reconstrucción y la seguridad física.
- El Riesgo: Que la iniciativa derive en una “paz burocrática” que priorice las cifras y los procesos técnicos sobre la sanación de las heridas sociales y humanas.
- La Oportunidad: Proporcionar un marco de seguridad jurídica y física que permita a las sociedades civiles retomar su desarrollo sin el temor inmediato al conflicto armado.
2. Mediación frente a Administración
Es fundamental distinguir que administrar no es mediar. Mientras que la administración se ocupa de la gestión de recursos, fronteras y marcos legales, la mediación se enfoca en la esencia del conflicto: las personas, el perdón y la reconciliación.
Para que una “Junta de Paz” sea verdaderamente efectiva, no puede limitarse a ser una mesa de debate político de alto nivel. Debe integrar redes de analistas de campo y especialistas en territorio que comprendan las necesidades reales de las comunidades, trascendiendo los indicadores macroeconómicos para tocar la realidad del tejido social.
3. La Mediación como Proceso de Superación Colectiva
La historia nos demuestra que un conflicto no termina con la firma de un tratado. La verdadera paz comienza cuando el individuo supera el trauma, encuentra un propósito y se reintegra a una estructura social productiva.
Desde la OMPP, sostenemos que los programas de mediación internacional deben incluir semilleros de talento. La música, el deporte y el arte no son accesorios, sino herramientas fundamentales que ofrecen a las nuevas generaciones una alternativa real a la violencia, permitiendo una catarsis necesaria para la reconstrucción del espíritu nacional.
4. Pilares para una Mediación Efectiva en 2026
Para que la comunidad internacional logre resultados sostenibles, proponemos una hoja de ruta basada en los siguientes pilares de acción:
| Pilar | Acción de la Junta de Paz (Administrativa) | Acción de Mediación Humana (OMPP) |
| Seguridad | Despliegue de fuerzas de paz y vigilancia. | Programas de desarme emocional y resiliencia. |
| Economía | Reconstrucción de infraestructura básica. | Fomento al emprendimiento local y autonomía. |
| Justicia | Establecimiento de tribunales internacionales. | Diálogos comunitarios y justicia restaurativa. |
| Tecnología | Auditoría algorítmica de procesos. | Uso de IA para detectar y prevenir focos de violencia social. |
La paz no es simplemente la ausencia de guerra, sino la capacidad ética y social de manejar las diferencias con armonía. Una “Junta de Paz” solo alcanzará el éxito si comprende que la estabilidad de cualquier nación depende de la paz interior y la resiliencia de cada uno de sus ciudadanos. Es momento de evolucionar: debemos pasar de la simple contención de la guerra a la construcción activa de una cultura de paz.